Después de que me recomendaran muchas veces Brothers & Sisters, decidí darle una oportunidad, no me parecía tan atractiva, así que renuente, un día equis, sin encontrar ninguna de las otras muchas opciones que llevaba en mente, respecto de qué rentar en el BlockBuster más cercano, renté la primera temporada. Cuál ha sido mi sorpresa… me encanta!

La historia es simple, una familia que pierde al papá y, cuando esto sucede, todo empieza a cambiar, el pasado salta a la luz y la personalidad de cada uno de los miembros de la familia (que por cierto son muchos) sale sin más. En todas las familias pasa, todos tenemos secretos, lo que me atrapa es la idea, la maravillosa idea de que no importa cuáles sean esos secretos, no importa lo obscuros ni lo torcidos, aún siendo vergonzosos, son tan importantes como la mejor de las cualidades, tan relevantes e importantes para los demás, que todo, todo, lo acépta y perdona la familia, todos los problemas se resuelven siempre juntos y los momentos más felices de nuestras vidas, al menos los momentos más felices de mi vida han sido y siempre serán ahí, con ellos.

Es cierto que a la familia no la escoges, tambíén es verdad que nunca los cambiarás, así como son, con sus miles de defectos, cada uno de ellos siempre será como una parte de un rompecabezas, si falta una, la imagen no está completa. Mi familia puede ser muy insoportable, muy ruidosa, alarmista, llena de dichos, de opiniones, de cortes marciales donde el problema de uno lo abordan todos, opinan todos (lo cual cieramente puede no ser fácil a veces); unida como muégano, llena de carcajadas, con secretos miles que pasan de boca en boca y cuando los confiesas, todos se “sorprenden”, aunque en el fondo, sabes que lo sabían, que se rieron de ti por creer que los habías logrado engañar, mientras que en fondo se preocuparon hasta el insomnio por cómo salir del problema, no de “tu” problema, sino del de todos!

Cómplices (te acuerdas de la foto en zócalo que sólo me hubiera podido tomar contigo?), obsesivos (puedo subir un garrafón de agua y una caja de leche yo sola en un sólo intento), entregados (no preguntes cómo, él iría al final de mundo por tí sin dudarlo, aunque… párate ya que este hospital está costando!), con opiniones serias e inamovibles (tú diras lo que quieras, pero yo opino…), bromistas, pesimistas a veces (en verdad no sé si llegue a la navidad… aunque a la siguiente creo que sí), siempre a dieta (tal vez no sean suficientes los ocho platilos, y si falta comida? hacemos uno más?), con costumbres muy raras (gompéame, gompéame!), cooperativos (esta no es mi semana, aún no entro a “trabajar”), vicerales, intempestivos, intensos, con un muy mal genio, amantes del café y el chocolate (aunque olviden que a algunos les hace daño).

En un departamento es donde indudablemente cabemos todos, pasa también de todo, nos decimos de todo y es bienvenido cualquiera que sea querido por uno de nostros, eso basta para que sea importante para todos los demás (aunque use un sempiterno sombrero estilo panamá, venga de otro país, o con el tiempo se haya vuelto innombrable un una mala mujer). Y ahí estaremos todos siempre, siempre que haga falta, siempre que nos queramos reir un rato, llorar un poco o simplemente platicar lo que ha sucedido en la semana, cuando el problema parece el fin del mundo o sólo para recordarte que no has terminado la tesis, siempre están ahí, siempre te contestan el teléfono con una sonrisa tan grande que se puede oir.

En realidad lo que me gusta de esta serie es lo mucho que se parece a mi familia (aunque los Amaro no somos tantos), mucho de verdad… aunque la mia… es única!

PD: A todo aquel que, aunque sea ocasionalmente lea este blog, ya haya llegado hasta el final de este post le pido una disculpa por el galimatías que acaba de leer. Sé que carece de sentido para cualquiera, aunque no para mi, quería escribir sobre ellos desde hace mucho y por fin lo hice… cuando los quieran conocer, adelante, seguro se divertiran! La próxima vez, seguro escribo algo más universal… enjoy!
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