El tema del fin de semana, además de los Teen Choice Awards que algunos ven como muy relevantes, aunque no entiendo por qué, fue la cumbre en la que visitaron Guadalajara Obama, Harper y Calderón. Eso de las cumbres no tiene, creo yo, mucho sentido, es una especie de show en el que se intenta que todo el mundo crea que los presidentes de varios países (ya sean vecinos como en este caso y/o con intereses comunes) se llevan bien; que son cuates y que se preocupan por el bien común en referencia a los temas que de un modo u otro los une.

La cumbre de el fin de semana tuvo como finalidad… esperen, la verdad es que no tuvo ninguna finalidad excepto el hecho de que se refrendó la diferencia entre México y los otros dos países del norte de América. Las visas canadienses no se van a eliminar aunque la presidencia de nuestro país quiso hacernos creer, vía los medios de comunicación, que ese sería uno de los temas principales y hasta con esperanza, esperábamos el encuentro privado entre Stephen Harper y Felipe Calderón. Lo único que sucedió fue que el primero dijo abiértamente que no cambiaría la nueva situación migratoria por que sus leyes eran, dicho en otras palabras, amistosas y los mexicanos unos abusivos.
Obama también tuvo su oportunidad de poner a México en su lugar, y dejó claro que el asunto de los indocumentados no era su prioridad, que es algo que está en el némero “cuatro” de su lista de cosas por resolver en el futuro próximo.
Ante esa situación al residente de nuestro país no le quedó de otra más que fabricarse un narcotraficante-terrorista que, dijeron, lo quería matar pero las muy capacitadas fuerzas armadas de nuestro país y la policía, que es aún mejor, lo agarraron a tiempo y le sacaron toda la sopa de su malvado plan. Con ello Calderón al menos, logró no quedar tan en ridículo cuando sus “cuates” lo felicitaron por los logros en contra de la delincuencia.

¿Para qué sirvió la cumbre? Para dejar clara la posición de México en América del norte, para que Pascuál (el nuevo embajador de EEUU en nuestro país) viniera por primera vez. para turistear un poco en una de las ciudades más bellas de México y para que a todos nos quede la reflexión de cómo es que las cosas es México siguen estando mal. Después de todo, los Teen Choice Awards deben haber sido más divertidos, un show más elaborado y con más producción, sin “osos” para la diplomacia de ningún país y las rolas de los Black Eyed Peas. Después de todo, a lo mejor alguno de los Jonas Brothers o el niño de Twilight, tal vez serían un mejor presidente que los que hemos escogido últimamente.

Advertisements