Primero fue Joy Division. A la muerte de Ian Curtis nació New Order. Y ahora Bad Lieutenant.

Fue Joy Division el grupo que a finales de los 70 sentó las bases de la música ochentera, pero la buena, Pet Shop Boys y Depeche Mode, íconos de la música contemporanea le deben muchísmo. En 1980, cuando Curtis, como suele pasarle a los genios, murió muy joven, nació New Order, una banda rara, mamona, con actitudes fuera de lo convencional como no incluir los sencillos de sus discos en los mismos, sino en grabaciones aparte, o no dar una sóla entrevista siguiendo la estética minimalista de su arte.
Blue Monday, Crystal, True Faith, Regret y Bizarre Love Triangle son una mínima parte de los cientos de ejemplos de su música que nació de David Bowie, Kraftwerk y la disco de los ochentas. Hicieron algunas pausas en su carrera, pero la de ahora es definitiva. Bernard Sumner (el gran amigo de Ian) y Peter Hook se pelearon para siempre (con amenazas legales de parte del segundo ante la posibilidad de que los otros miembros siguieran usando el nombre de la banda)… Así son los genios, sobre todo los de la música.

Bad Lieutenant es pues la nueva reencarnación de New Order, o de Joy Division tal vez. Música muy accesible, con un regreso a la idea básica que los vio nacer hace más de treinta años, letras intensas como siempre y la inconfundible voz de Sumner. Bad Lieutenant es la combinación de la experiencia con la música muy joven, es el futurismo del sonido de hace años traido al presente. Jamás habrá otro New Order, mucho menos otro Ian Curtis, pero siempre quedará la posibilidad de que Sumner y compañía sigan creando himnos que, si bien lejos están del mainstream, marcarán aún más hondo las huellas de todos estos años. Les dejo dos players, éste con la nueva banda, para que la juzguen, el de la izquierda, con New Order, como siempre, para que disfruten. Enjoy

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