Tan mal están las cosas en lo que al clima se refiere que, el hecho de que los cambios afecten a algunas especies no se centra en ellas nada más, sino en toda la cadena alimenticia. Estas fotos son de un oso polar que, a falta de alimento se come a un osezno. Son fotos que salieron en el peripodico hace una semana, coincidiendo con las incipientes y esperadas pobres resoluciones de la cumbre de la ONU en Copenhage. Shame on them, shame on all of us!
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