¿Lo pueden creer? Después de nueve años funcionando la honorable Universidad Autónoma de la Ciudad de México tiene 15…corrección 28 titulados de sus licenciaturas.

Hace unos días salió en el periódico Milenio (ya sé, no es el mejor de cualquier manera) un artículo en el que se pone de manifiesto que, de tres mil alumnos inscritos en la magna casa de estudios del PRD… es decir, de nuestra ciudad sólo quince se habían titulado, a lo que las autoridades de la misma aclararon que el número era incorrecto, los titulados son 28. (sic) ¡Gran diferencia!

Creación Literaria, Comunicación y Cultura, Arte y Patrimonio Cultural, Sistemas de Transporte Urbano, Ciencias Sociales y Filosofía e Historia de las Ideas. Esos son los nombres, un poco ambiguos y excesivamente pretenciosos de las licenciaturas que imparte la UACM. Todas esas licenciaturas son impartidas por catedráticos que cobran entre 8 y 28mil pesos mensuales, a pesar de que los registros de asistencia parecen mostrar que no asisten ni a la mitad de sus cursos…la lista de irregularidades salió cuando un diputado del PAN (sí, ya sé que los partidos hacen cualquier cosa por descalificarse unos a otros, y que el PAN es la misma cosa que todos los demás, pero esto más bien es algo que no era tan difícil de imaginar y mucho menos de creer), junto con otros, se negó a aprobar el incremento en el presupuesto que la UACM recibe del dinero de la ciudad.

Como cereza en el pastel, el rector de dicha escuela dijo, palabras más, palabras menos, que el bajo nivel de titulación es porque son “muy exigentes”. Aunque es una escuela donde no existen los exámenes y con pasar tres materias al semestre, hasta beca de un mes de salario mínimo les dan.

¿Alguna novedad? Ninguna, al menos no para los estándares de nuestro país. Después nos preguntamos por qué México nunca aparece en una posición decente en lo que a educación se refiere. Lo mejor de todo es que probablemente no pase nada de nada. La UACM recibirá su lana, los maestros seguirán faltando, las carreras seguirán siendo una “embarrada” de conocimientos y todo seguirá igual. ¡Qué vergüenza!

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