Si la mitad de la música pop fuera tan buena como los lados B de los Pet Shop Boys, el mundo sería un lugar mucho mejor. Esa idea no es mía, bueno, ahora lo es, pero fue algo que leí en algún periódico y me pareció absolutamente cierta. Format es el ‘nuevo’ disco del dueto inglés papá de todos los que hoy intentan hacer música pop-electrónica. Es una compilación de todas las canciones que no se incluyeron en sus discos desde el ’96 a la fecha y es, por decir lo menos, una verdadera joya.

Los Pet Shop Boys reúnen una serie de canciones que son absolutamente libres del concepto de un álbum u otro. Canciones que hablan de política (algo que les interesa mucho desde hace unos años), problemas sociales, el amor, el odio, el aburrimiento… hasta una oda a sí mismos que es genial, ‘We’re the pet shop boys’. Describir un disco es siempre difícil, pero en este caso, es más bien un placer (que no puedo dejar de escuchar). Cada track del álbum presenta una confirmación de cómo el dueto inglés ha influenciado al mundo de la música. Always es mucho mejor que el álbum del que es procedente, Release, y es casi como una rola que cantaría Bryan Ferry. The truck driver and his mate, How I learnt to hate Rock and Roll y la nueva version de In the night demuestran que Danny tenaglia y David Guetta se deben quitar el sombrero ante eloos, sobre todo porque saben mezclar pqueños bits de Rock en rolas que distan mucho de ser consideradas ‘rockeras’. Lies y Screaming, además de tener la voz de ambos integrantes del grupo, lo cual es ya algo súper refrescante se deleitan preguntando sobre la posibilidad de no ser un buen ser humano (después de todo Screaming se hizo pensando en Psycho y lo que representa el ardor incontenible de matar a alguien, es como la canción de Norman Bates). The resurectionist, Gin and Jag y We’re all criminals now, son una esquela política hecha música. Todo lo anterior es coronado por los mejores temas de la compilación a mi juicio: After the event, Blue on Blue, I didn’t get where I am today, y lamaravillos nueva versión de Discoteca.

En resumen, escuchar un disco de los Pet Shop Boys que es nuevo y al mismo tiempo clásico es un deleite de principio a fin. Enjoy!

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